El producto que recibí no corresponde al que aparece en las fotos del sitio web. Compré esperando el broche dorado envejecido estilo vintage que se muestra en las imágenes, y lo que llegó fue un mosquetón plateado estándar, de aspecto mucho más básico.
Al escribir por WhatsApp para reclamar, la primera respuesta fue confusa: me hablaron de un proceso de “garantía” que no aplicaba a mi caso, y luego me dijeron que la foto “puede ser diferente porque el producto se actualiza”, como si fuera un tema de gustos. Eso no es un tema de gustos, es no actualizar la información del producto antes de venderlo.
Después de insistir, el equipo de servicio al cliente sí terminó resolviendo el inconveniente y confirmó por escrito el reembolso. Eso lo valoro, pero no debería haber tenido que llegar tan lejos para conseguir una respuesta clara desde el principio.
En resumen: el producto no coincide con lo publicitado, y la atención inicial dejó mucho que desear, aunque el desenlace fue positivo gracias a la insistencia.